Compórtate en este mundo como si fueras a quedarte para siempre, y aun así prepárate para la eternidad como si fueras a morir mañana.
Un espacio en el Paraíso equivalente al tamaño de un pie sería mejor que el mundo y lo que hay en él.
El hombre más miserable de entre los destinados al Paraíso será sumergido una vez en el Paraíso. Luego se le preguntará: «Hijo de Adán, ¿alguna vez enfrentaste alguna miseria? ¿Alguna vez experimentaste alguna dificultad?» Entonces dirá: «No, por Dios, Señor. Nunca enfrenté miseria alguna y nunca experimenté dificultad alguna».