Así hablan con suavidad sobre el progreso y la mayor felicidad posible, olvidando que la felicidad misma está envenenada si no se ha cumplido la medida del sufrimiento.
La neurosis es siempre un sustituto del sufrimiento legítimo.
El objetivo principal de la psicoterapia no es transportar a alguien a un estado imposible de felicidad, sino ayudar (al cliente) a adquirir firmeza y paciencia ante el sufrimiento.
Imagina solo qué pasaría si médicos practicantes—los que han tenido contacto directo con la humanidad sufriente—tuvieran algún conocimiento de los sistemas orientales de sanación. El Espíritu de Oriente se desborda a través de cada poro como un bálsamo para todas las aflicciones.
La neurosis es el sufrimiento de un alma que no ha descubierto su significado.