Los asuntos del mundo seguirán para siempre; no retrases la práctica de la meditación. Una vez que te hayas encontrado con las instrucciones profundas de un maestro de meditación, con determinación de un solo punto, ponte a realizar la Verdad.
La vida es corta y el tiempo de la muerte es incierto; así que aplícate a la meditación. Evita hacer el mal y adquiere mérito, en la medida de lo posible, incluso a costa de la vida misma. En resumen: actúa de modo que no tengas motivo para avergonzarte de vosotros mismos y mantén firme esta regla.
Toda meditación debe comenzar despertando una compasión profunda. Lo que sea que uno haga debe surgir de una actitud de amor y beneficio para los demás.