Cuando juzgas a los demás, mírate a ti mismo: tú también tienes fallas y la naturaleza divina te ha aceptado con todas tus fallas. No te juzga. ¿Quién eres tú para juzgar?
El yoga te acerca a tu verdadera naturaleza. El yoga, con sus técnicas, te ayuda a armonizar con la naturaleza. La paz es nuestra propia naturaleza, y el yoga te lleva a la paz interior.
Cada célula de nuestro cuerpo tiene la capacidad de contener el infinito. Aprovechemos todo el potencial que la naturaleza nos ha otorgado: el potencial de contener el infinito en cada célula del cuerpo. Para eso, debemos practicar meditación con regularidad. Entonces nuestra fisiología cambia y cada célula del cuerpo se llena de prana—fuerza vital. A medida que el nivel de prana en el cuerpo aumenta, burbujeamos de alegría.
La naturaleza te ama diez veces más de lo que una madre ama a su recién nacido.
El entusiasmo es la naturaleza de la vida. Conviértete en alguien cuyo entusiasmo nunca muere.
Cuando te vuelves conforme con la vida, ganas el poder de bendecir a los demás. Esta es la ley de la naturaleza.
Así como cuando llega la primavera, la Naturaleza celebra; cuando llega Navaratri, el Espíritu celebra.
No te pongas ansioso por el éxito; si tu objetivo está claro y tienes paciencia para avanzar hacia él, la naturaleza te apoyará.
Cada cosa pequeña tiene un propósito; al mismo tiempo, no tiene propósito porque todo esto es un juego. Es la existencia total, más allá del propósito. Así que puedes decir, en términos prácticos, que no hay propósito. Si acaso tienes que fijarte en un propósito, entonces el propósito de la naturaleza es llevarte a la Fuente: recordarte la Fuente, conectarte con tu Fuente.
Un potencial humano plenamente florecido es la iluminación. Es volver a ser un niño, y regresar a tu naturaleza original.
Cuando tus intenciones son muy puras y claras, la naturaleza te brinda apoyo.
Haz que los demás se sientan cómodos y verás que la naturaleza se encargará de tu comodidad.
La paz es nuestra misma naturaleza, y el yoga te conduce a la paz interior.
Cuando consideras la Vida como sagrada, la Naturaleza te espera.
En tu propia naturaleza, en la profundidad de tu mente, hay omnipresencia, omnipotencia, omnisciencia. Todo conocimiento ya está en la profundidad de tu conciencia, de tu mente.
La naturaleza nunca te presentará un problema que no puedas resolver. Ya tienes la respuesta; por eso la pregunta aparece ante ti.
La vida funciona con extrañas leyes de la naturaleza (karma). Uno nunca sabe cuándo un amigo se vuelve enemigo y viceversa. Confía en tu Yo; la autosuficiencia.