Alan Watts Citas sobre los ojos
Cuando miras hacia afuera con tus ojos la naturaleza sucediendo ahí afuera... Te estás mirando a ti mismo.
¿Cómo es posible que un ser con joyas tan sensibles como los ojos, instrumentos musicales tan encantados como los oídos, y arabescos fabulosos de nervios como el cerebro pueda experimentar algo menos que ser un dios?
A través de nuestros ojos, el universo se percibe a sí mismo. A través de nuestros oídos, el universo escucha sus armonías. Somos los testigos mediante los cuales el universo llega a ser consciente de su gloria, de su grandeza.
El Zen es una liberación del tiempo. Pues si abrimos los ojos y vemos con claridad, se vuelve evidente que no hay otro tiempo que este instante, y que el pasado y el futuro son abstracciones sin ninguna realidad concreta.
Aceptamos una definición de nosotros mismos que confinó el yo a la fuente y a las limitaciones de la atención consciente. Esta definición es miserablemente insuficiente, porque en realidad sabemos cómo hacer crecer cerebros y ojos, oídos y dedos, corazones y huesos, de la misma manera que sabemos cómo caminar y respirar, hablar y pensar—solo que no podemos ponerlo en palabras. Las palabras van demasiado lento y son demasiado torpes para describir cosas así, y la atención consciente es demasiado estrecha para abarcar todos sus detalles.
Somos los ojos del cosmos. Así que, de alguna manera, cuando miras profundamente a los ojos de alguien, estás mirando profundamente dentro de ti mismo, y la otra persona está mirando profundamente hacia el mismo yo.
