La mejor manera de limpiar el corazón y prepararse para aquietar la mente es llevar una vida normal, mundana. Vivir en medio de tus deberes cotidianos, responsabilidades, gustos, disgustos, etc., te ayudará. Todo esto se convierte en el medio mismo para la purificación de tu corazón.
Si estás convencido de la existencia de Dios, entonces depende de ti buscarlo, verlo y realizarlo. No busques a Dios fuera de ti. Dios solo puede encontrarse dentro de ti, porque su única morada es el corazón.
El libro que haré que la gente lea es el libro del corazón, que guarda la clave del misterio de la vida.