El amor es la única realidad y no es un simple sentimiento. Es la verdad última que yace en el corazón de la creación.
Dame fuerza. Esta es mi oración para ti, mi señor—golpea, golpea la raíz de la penuria en mi corazón. Dame la fuerza para soportar con ligereza mis alegrías y mis tristezas. Dame la fuerza para hacer que mi amor dé fruto en el servicio. Dame la fuerza para nunca renegar de los pobres ni doblar mis rodillas ante el poder insolente. Dame la fuerza para elevar mi mente por encima de las pequeñeces diarias. Y dame la fuerza para rendir mi fuerza a tu voluntad con amor.
Estoy oculto en tu corazón, oh Flor.
Los que están cerca de mí no saben que estás más cerca de mí que ellos. Los que me hablan no saben que mi corazón está lleno con tus palabras no dichas. Los que se agolpan en mi camino no saben que camino solo contigo. Los que me aman no saben que su amor te trae a mi corazón.
Solo en el silencio me encuentro a mí mismo. La vida en la ciudad es tan agitada que pierdes la perspectiva correcta. Es importante saber que nuestros mayores recursos están en el corazón.