Incluso si una persona te hiere, entrégale amor. El peor castigo es expulsar a alguien de tu corazón... Debes amar a todos como Dios, y amaros unos a otros. Si no podéis amaros, no podéis alcanzar vuestro objetivo.
Nunca hieras el corazón de otro.
El corazón nunca envejece.
Nunca saques a nadie de tu corazón.
Debes hacer tu trabajo, ser amable con todos y nunca pelear con nadie. Las personas que te tienen envidia se te opondrán de diversas maneras, pero no te lo tomes a pecho. Haz tu trabajo como un gran héroe y todo irá bien para ti.
Limpia el espejo de tu corazón, y verás a Dios.
Mantén a Dios en tu corazón como guardas el dinero en el banco.
Cuando le preguntaron cómo podía purificarse el corazón, Maharajji dijo: Siempre di la verdad.
Llévame en tu corazón.
Todas las religiones son iguales; todas conducen a Dios. Dios es todos... La misma sangre corre por todos nosotros: los brazos, las piernas, el corazón; todo es lo mismo. No veas diferencias; ve todo igual.