Todas las cosas que verdaderamente importan—belleza, amor, creatividad, alegría y paz interior—surgen más allá de la mente.
No tienes que esperar a que algo “significativo” entre en tu vida para que por fin puedas disfrutar lo que haces. Hay más significado en la alegría de lo que jamás necesitarás. El síndrome de “esperar para empezar a vivir” es una de las ilusiones más comunes del estado inconsciente.
Cada vez que te encuentras con alguien, es un encuentro sagrado. El acontecimiento principal es el campo de energía de la presencia que surge entre tú y la otra persona. Lo disfrutas. Hay una alegría profunda en el encuentro.
Eres el amor y la alegría debajo del dolor.
Todas las ansias son la mente buscando salvación o cumplimiento en cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría del Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esas ansias, esas necesidades, deseos, apegos y aversiones; y aparte de ellas no hay «yo», excepto como una mera posibilidad: un potencial no realizado, una semilla que aún no ha brotado.
La alegría del Ser, que es la única felicidad verdadera, no puede llegar a ti a través de ninguna forma, posesión, logro, persona o acontecimiento, a través de cualquier cosa que suceda. Esa alegría no puede llegar a ti—nunca. Emana de la dimensión sin forma dentro de ti, de la conciencia misma y, por tanto, es una con quien tú eres.
Las cosas y las condiciones pueden darte placer, pero no pueden darte alegría; la alegría surge desde dentro.