La respuesta más saludable a la vida es la alegría.
La vida es la coexistencia de todos los valores opuestos: alegría y tristeza, placer y dolor, arriba y abajo, caliente y frío, aquí y allí, luz y oscuridad, nacimiento y muerte. Toda experiencia es por contraste, y una no tendría sentido sin la otra.
Cuando te encuentras con alguien, puedes enviarle en silencio una bendición, deseándole felicidad, alegría y risas. Este tipo de dar silencioso es muy poderoso.
El lenguaje crea realidad. Las palabras tienen poder. Habla siempre para crear alegría.
Nuestro estado más natural es la alegría. Es la base para el amor, la compasión, la sanación y el deseo de aliviar el sufrimiento.
Según el Vedanta, hay solo dos síntomas de la iluminación: solo dos indicios de que una transformación está ocurriendo dentro de ti hacia una conciencia más elevada. El primer síntoma es que dejas de preocuparte. Las cosas ya no te molestan. Te vuelves ligero de corazón y lleno de alegría. El segundo síntoma es que encuentras cada vez más coincidencias significativas en tu vida, cada vez más sincronicidades. Y esto se acelera hasta el punto en que en realidad experimentas lo milagroso.
El yoga estimula diferentes nervios en tu cuerpo, especialmente el nervio vago, que transporta información del cerebro a la mayoría de los órganos principales del cuerpo; todo se ralentiza y permite la autorregulación. Es el nervio asociado con el sistema parasimpático y con emociones como el amor, la alegría y la compasión.
El pasado se fue, el futuro no está aquí; ahora estoy libre de ambos. En este momento, elijo la alegría.
La ira es dolor recordado; el miedo es dolor anticipado; la culpa es dolor dirigido hacia uno mismo; la depresión es agotamiento de energía. Cura: vuelve al amor y la alegría.
Las palabras pueden herir o sanar. El propósito del habla debe ser siempre crear alegría en quien escucha.
Si estás teniendo la experiencia de ansiedad, tu cuerpo produce adrenalina y cortisona; si estás teniendo la experiencia de tranquilidad, tu cuerpo empieza a producir valium; si estás teniendo la experiencia de euforia y alegría, tu cuerpo produce interleucinas e interferones, que son fármacos potentes contra el cáncer. Así que tu cuerpo convierte constantemente tus experiencias en moléculas.
Si dices: «Estoy rebosante de alegría», un científico podría analizar tu piel y encontrarla cargada de neuropéptidos que podrían tener efectos antidepresivos y que podrían modular el sistema inmunitario. Si dices: «Me siento eufórico, ilimitado y alegre», y yo examinara tu sangre, encontraría niveles altos de interleucina e interferón, que son fármacos potentes contra el cáncer.
A donde vaya y con quien me encuentre, les llevaré un regalo. El regalo puede ser un cumplido, una flor o una oración. Hoy daré algo a todos con quienes entre en contacto, y así comenzaré el proceso de circular alegría, riqueza y prosperidad en mi vida y en la vida de los demás.
El abuso de comida, alcohol o drogas es esencialmente una respuesta material a una necesidad que en su base no es realmente física... Lo que buscamos es una alegría pura, más que una mera sensación, o incluso el olvido de la sensación. La adicción es un anhelo espiritual no reconocido.