La naturaleza es favorable a nuestro esfuerzo cuando la conciencia humana se establece cada vez más en la conciencia pura.
Nacerá una nueva humanidad, más plena en la concepción y más rica en experiencia y logros en todos los campos. La alegría de vivir pertenecerá a todo hombre; el amor dominará la sociedad humana; la verdad y la virtud reinarán en el mundo; la paz en la Tierra será permanente y todos vivirán en plenitud, en plenitud de vida en la Conciencia de Dios.
Los conceptos humanos, por grandiosos que parezcan, tienen límites.
A través de la Meditación Trascendental, el cerebro humano puede experimentar ese nivel de inteligencia que es un océano de todo conocimiento, energía, inteligencia y dicha.