Compito solo conmigo mismo, y trato de convertirme en un ser humano mejor. Ese es mi objetivo.
La mayor desgracia que puede ocurrirle a un ser humano es perder su paz interior. Ninguna fuerza externa puede robársela. Son sus propios pensamientos, sus propias acciones, lo que se la roba.
La gratitud es lo más dulce en la vida de un buscador—en toda vida humana. Si hay gratitud en tu corazón, entonces habrá una dulzura tremenda en tus ojos.
No es naturaleza humana disfrutar lo que obtenemos sin esfuerzo.
La meditación es aceptación. Es aceptar la vida dentro de nosotros, fuera de nosotros y alrededor de nosotros. Aceptar la vida es el comienzo de la satisfacción humana.
La cualidad de bien más importante y más significativa en nuestra vida humana es la gratitud. Desafortunadamente, de alguna manera logramos no expresarla ni en nuestros pensamientos ni en nuestras acciones. Desde el principio de nuestra vida, de alguna manera aprendimos a no expresarla. Así que tenemos la menor cantidad de aquello que más necesitamos para convertirnos en una mejor persona.
La música es inspiración, inspiración nacida del alma. Inspira al ser humano que hay en nosotros. La música es manifestación, una manifestación fructífera. Manifiesta lo divino en nosotros. La música es satisfacción, satisfacción suprema. Satisface al Piloto Supremo que hay en nosotros.
Sé amable, sé toda simpatía, porque cada ser humano está obligado a luchar contra sí mismo.
Lo que llamamos nuestra alegría, Dios llama nuestra perfección. Cada ser humano ha venido al mundo con el mensaje de la perfección. Cada ser humano un día realizará la Verdad más alta. Cada ser humano está destinado a cumplirse. Es el derecho de nacimiento de nuestra alma.
No hay milagro mayor que nuestros esfuerzos conscientes por convertirnos en buenos seres humanos.
El hombre inventa la guerra. El hombre descubre la paz. Inventan la guerra desde afuera. Descubre la paz desde adentro. El hombre arroja la guerra. El hombre siembra la paz. La sonrisa de la guerra es el torrente de sangre humana. La sonrisa de la paz es el amor, abajo y arriba.