Muy pocas personas son aceptadas como creativas: algunos pintores, algunos poetas—uno en uno. ¡Esto es una tontería! Cada ser humano nace como creador. Observa a los niños y verás: todos los niños son creativos. Con el tiempo, destruimos su creatividad.
El hombre ciertamente no es creativo, pero su creatividad no debería preocuparse por Dios. Su creatividad debería preocuparse por crear un mundo mejor, una sociedad mejor, una literatura mejor, una poesía mejor, mejores pinturas, mejor escultura, mejores seres humanos.
El presente te da la oportunidad de sumergirte profundamente en el agua de la vida o de volar alto hacia el cielo de la vida. Pero en ambos lados hay peligros: «pasado» y «futuro» son las palabras más peligrosas en el lenguaje humano.