Ramana Maharshi Citas sobre el trabajo
La meditación depende de la fuerza de la mente. Debe ser incesante incluso cuando uno está ocupado en el trabajo. El tiempo específico para ella está destinado a los principiantes.
Pon tu carga a los pies del Señor del universo, que siempre es victorioso y lo realiza todo. Permanece todo el tiempo firme en el corazón, en el Absoluto Trascendental. Dios conoce el pasado, el presente y el futuro. Él determinará el futuro para ti y realizará la obra. Lo que deba hacerse se hará en el momento adecuado. No te preocupes. Quédate en el corazón y entrega tus actos a lo Divino.
La vida de la acción no necesita ser renunciada. Si meditas una hora o dos cada día, entonces puedes seguir con tus deberes. Si meditas de la manera correcta, la corriente de la mente inducida continuará fluyendo incluso en medio de tu trabajo.
La calma es el criterio del progreso espiritual. Sumerge la mente purificada en el Corazón. Entonces el trabajo termina.
Mantén vivo el recuerdo de tu verdadera naturaleza, incluso mientras trabajas, y evita la prisa que te hace olvidar. Sé deliberado. Practica la meditación para aquietar la mente y hacer que sea consciente de su relación verdadera con el Ser que la sostiene. No imagines que eres tú quien hace el trabajo. Piensa que es la corriente subyacente la que lo hace. Identifícate con la corriente.
Comer, bañarse, ir al baño, hablar, pensar y muchas otras actividades relacionadas con el cuerpo son todo trabajo. ¿Cómo es que la realización de un acto en particular sea sola (considerada) trabajo? Permanecer en quietud es estar siempre ocupado en el trabajo. Estar en silencio es estar siempre hablando.
Tu verdadera naturaleza es la de un espíritu infinito. La sensación de limitación es obra de la mente.
