Tener un cuerpo es sufrir. ¿Acaso alguien con un cuerpo conoce la paz? Quienes entienden esto se desprenden de todo lo que existe y dejan de imaginar o buscar cualquier cosa. Los sutras dicen: “Buscar es sufrir. No buscar nada es dicha”. Cuando no buscas nada, estás en el Camino.
Pero esta mente no está en algún lugar fuera del cuerpo material de los cuatro elementos. Sin esta mente no podemos movernos. El cuerpo no tiene conciencia. Como una planta o una piedra, el cuerpo no tiene naturaleza. Entonces, ¿cómo se mueve? Es la mente la que se mueve.
Tener un cuerpo es sufrir.
El Buda es tu verdadero cuerpo, tu mente original. Esta mente no tiene forma ni características, no tiene causa ni efecto, no tiene tendones ni huesos. Es como el espacio. No puedes sostenerla. No es la mente de los materialistas ni de los nihilistas. Si no ves tu naturaleza milagrosamente consciente, nunca encontrarás un Buda, aunque rompas tu cuerpo en átomos.
Quien se da cuenta de que los seis sentidos no son reales, de que los cinco agregados son ficciones, y de que no se puede ubicar nada de eso en ningún lugar del cuerpo, entiende el lenguaje de los buddhas.