Por eso os digo: no os preocupéis por vuestra vida, por lo que vais a comer o beber; ni por vuestro cuerpo, por lo que vais a vestir. ¿No es la vida más importante que la comida, y el cuerpo más importante que la ropa? — Mateo 6:25
Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. — Juan 11:25
Hay más en la vida que la comida, y más en el cuerpo que la ropa. — Lucas 12:23
Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que lo encuentran. — Mateo 7:13-14
Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. — Juan 8:12
¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre con su buena conducta sus obras en mansedumbre nacida de la sabiduría. — Santiago 3:13
Dios promete hacer algo bueno de las tormentas que devastan tu vida. — Romanos 8:28
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí. — Juan 14:6
El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará. — Mateo 10:39