Necesitamos una guía y un maestro en la vida espiritual tanto como en la vida material.
Una persona puede progresar en todos los aspectos de la vida cuando practica las enseñanzas del Maestro con fe y amor e incorporarlas a la vida diaria.
Cada karma (acción) tiene un resultado doble: uno disfrutado en esta vida y el otro depositado para la siguiente.
El aliento y la mente están correlacionados. Cuando desaparece la inquietud del prana, la vida se vuelve divina.